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Identifica si tu bebé sufre cólicos

En ocasiones, los bebés tienden a llorar por largos periodos de tiempo sin razón aparente, lo cual podría estresarte al no saber qué es lo que sucede. Una de las razones más comunes son los cólicos.

Los cólicos del lactante son episodios de llanto intenso e inconsolable que suelen aparecer con movimientos de encogimiento de piernas. Se estima que el 40 por ciento de los bebés los presentan. 

Para identificarlos, presta atención en lo siguiente:  

  • Si tu bebé tiene tres semanas o más
  • Llora por más de tres horas al día
  • Durante más de tres días a la semana
  • Por lo menos tres semanas, probablemente sufra cólicos

Los episodios no tienen relación con lo que el bebé estaba haciendo previamente, el llanto es muy intenso con un tono más alto de lo normal y es imposible consolar o calmar al lactante. 

 La intensidad puede variar dependiendo de cada bebé, por lo que siempre será mejor comprobar que no esté llorando por otra razónpara esto puedes cerciorarte que no tenga hambre, frío, calor o necesite un cambio de pañal.  

Recuerda que durante los primeros meses, el llanto es la manera en la que los bebés se comunican con sus padres para ser atendidos y el único que puede confirmar o negar la presencia del cólico y dar un adecuado tratamiento, es un pediatra, así que no dudes en consultarlo. 

Los pediatras Eduardo Ortega Páez y Domingo Barroso Espadero mencionan en su texto Cólico del lactante que hay algunos factores gastrointestinales y biológicos que podrían favorecer la aparición de dicha molestia. Por ejemplo, la inmadurez y/o la alteración de la motilidad intestinal, la acción de las hormonas intestinales, el reflujo gastroesofágico o el exceso de gases intestinales, la sobrealimentación o subalimentación y desregulación de la actividad motora intestinal.  

Aunque la explicación del por qué no lo padecen todos los niños o el origen no son del todo claras, debes, tener presente que son normales y es importante seguir las recomendaciones del pediatra, sin recurrir a los remedios caseros, pues estos podrían poner en riesgo la salud de tu bebé. 

Validado por Claudia Cecilia Constantino Robles.
Pediatra
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