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¿Por qué a los bebés les gusta repetir acciones?

La imitación es una habilidad con la que todos nacemos y se desarrolla paulatinamente. Repetir acciones es una de las herramientas más sencillas para aprender de forma rápida y segura.

 

Repetir acciones permite a los bebés aprender socialmente a dominar nuevas habilidades que mamá o papá ya hacen, como sonreír, sacar la lengua, o saludar con la mano. La imitación además de ayudar en el aprendizaje de habilidades sociales, tiene una fuerte relación con la empatía. 

 

Así funcionan las neuronas espejo 

 

Las neuronas espejo están situadas en el lóbulo frontal del cerebro, su función es la de procesar y almacenar la información que obtenemos de los demás para después repetir la acción. En el cerebro del bebé las neuronas espejo se activan cuando observan un gesto o una acción de mamá o papá, entonces el bebé simula e interpreta mentalmente los actos.

 

Cuando un bebé observa un rostro y lo imita se activan regiones cerebrales asociadas con las neuronas espejo. Gracias a estas conexiones el cerebro es capaz de generar interacción con su medio ambiente.

 

Un bebé al observar gestos, tonos de voz y actitudes descifra y configura cada uno para identificarlos como emociones. Así se se da el proceso de empatía, es por eso que al cabo de unas semanas, ya pueden manifestar emociones básicas como la felicidad o el enfado.

 

 

Tu bebé repetirá todo lo que haces

 

Ahora que sabes que la imitación es la manera en que los bebés aprenden de su entorno, puedes aprovechar esta habilidad innata para potenciar el desarrollo de tu bebé.

 

Si te interesa que tu bebé imite algo, realiza la acción en reiteradas ocasiones. Esto asegura que te observe, aprenda y posteriormente imite. Recuerda que debe ser un proceso natural y divertido.

 

La etapa de imitación de los pequeños y pequeñas es muy importante para su desarrollo. Otro aspecto a tomar en cuenta es que tu bebé imitará actos tanto positivos como negativos, por ello es muy importante cuidar el vocabulario y potenciar las conductas positivas.

Validado por Beatriz Romo Pardo.
Neuropediatra
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