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Esto es lo que pasa cuando a tu bebé lo carga un extraño

La mayoría de las madres han vivido la siguiente situación: te encuentras cargando a tu bebé, él o ella sonríe y alguien te pide cargarlo. Inmediatamente que se lo pasas a esa persona, sea un familiar o amigo, tu hijo comienza a llorar.

La reacción del bebé puede ser desconcertante y preocupante, especialmente si tu pequeño siempre llora con la misma persona y no con otra. Quizás te estés preguntando por qué a tu bebé no le gusta que lo carguen ciertas personas.

Según Web MD, la ansiedad de los bebés hacia los extraños se presenta entre los 6 y 12 meses. Es decir, el cerebro de tu hijo ahora tiene la capacidad para entender la diferencia entre tú y un desconocido. En esta etapa ya reconoce el rostro de sus padres y por lo tanto tendrá una reacción cuando alguien que no conoce tenga contacto con él o ella.

Otro factor que podría influir aquí es la ansiedad por separación. Según especialistas, la ansiedad por separación en los bebés es completamente normal y se presenta entre los 12 y 24 meses de edad. Para este punto, has establecido un vínculo muy fuerte con tu bebé y, en general, prefiere que tú lo cargues, juegues y estés con él o ella en lugar de un amigo o miembro de la familia.

 

 

Asimismo, el bebé genera un vínculo con los padres, en especial con la madre, ya que se acostumbra a la presión que ella ejerce al cargarlo, a su olor y ritmo cardiaco. De modo que, si algún extraño carga al bebé, a éste, le resulta desconocido y poco familiar, provocando el llanto en el bebé.

Es normal sentirte ansiosa cuando tu bebé llora cuando está con alguien más aunque sea conocido para él, sin embargo es importante mantener la calma y ofrecer un apego seguro para que este proceso sea más relajado. También es normal que tu hijo quiera estar contigo o en tus brazos, a través de ti conoce el mundo y se siente seguro.

Invítalo a explorar, mientras le das seguridad con tus palabras para ayudarlo en este proceso. No hagas caso a los consejos sobre ignorarlo o dejarlo llorar, recuerda que su cerebro está en pleno desarrollo y el estrés puede obstaculizar su crecimiento.

Validado por Andrea Díaz Mendoza.
Psicóloga
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