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Diferencia para los bebés entre los abrazos de mamá, papá, abuelos, tíos y amigos

Abrazar es una acción natural para los seres humanos, al realizarla nos provee seguridad y calidez. Además de los múltiples beneficios socioemocionales de los abrazos para los bebés, es importante conocer la diferencia entre el contacto afectivo de los padres y el de otros cuidadores cercanos, como abuelos, tíos y amigos.

De acuerdo con la psicopedagoga María José Roldán, para una vida emocional saludable, las personas en general sin importar su edad, necesitan mínimo doce abrazos de quince segundos al día  cada uno para ser felices. 

¿Por qué necesitan abrazos los bebés?

Los abrazos son una muestra de afecto que brinda paz y seguridad a tu bebé. Aunque es fácil que a edad tan temprana, un niño o niña se sienta ansioso cuando lo sostienes por más de 5 segundos, necesitas saber que puedes explicarle por qué los abrazos son importantes.

Es imprescindible que tu bebé reciba abrazos desde sus primeros días de vida, pues brindan diversos beneficios sociales, emocionales y hasta neurológicos. Además de que se sentirá protegido, comenzará a reconocerte a ti y a tu pareja mediante el contacto físico.

Si bien es imposible describir para los bebés cómo se sienten cuando abrazan a mamá o a papá, seguro será distinto de cuando abrazan a otras personas. La diferencia de abrazar a miembros de su familia que no son sus cuidadores directos dependerá mucho del tipo de relación que lleven los pequeños con tíos y abuelitos. 

Los abrazos de los abuelitos

La psicóloga Laura Rincón Gallardo menciona que cuando los abuelos abrazan a los nietos, indirectamente también abrazan a sus hijos. 

Para los bebés, tener cerca a sus abuelitos les proporciona seguridad. Con ellos, su relación es más relajada, pues suelen ser más tolerantes y les brindan confianza. Nunca falta el abuelito o abuelita que consiente a su nieto o nieta.

Los abrazos de los hermanos 

La relación fraternal, es decir, entre hermanos y hermanas, es única. En su desarrollo combinan diversos sentimientos positivos como amistad y complicidad, además de otros más complejos como competitividad e incluso celos. Sin embargo, la base es el amor y el hecho de que han compartido las mismas experiencias familiares, los mismos espacios físicos, objetos materiales.

Una forma de fortalecer esta relación es con los abrazos. La cercanía que se tiene con un hermano hace que se convierta en un soporte e incluso una fuente de confianza, pues le hace saber a tu hijo o hija que no se encuentra solo y que puede hablar con otra persona en casa además de sus padres.

Los abrazos de los tíos

Para tu bebé, la relación con su tía o tío quizá pueda convertirse en una de las más enriquecedoras. Los pequeños suelen verlos como sus segundos padres y grandes amigos y cómplices que siempre se preocuparán por ellos.

La licenciada en Comunicación Social, Macarena Esperanza Marina, recalca diversos beneficios de esta relación, por ejemplo: un vínculo sellado con confidencialidad refuerza los lazos con los hermanos y tíos, además de convertirse en un gran equipo que compartirá muchas risas y aventuras.

Al tener confianza por ambas partes, seguramente los abrazos serán frecuentes, pues tu bebé se sentirá completamente seguro y amado por su tío o tía.

Los abrazos de los amigos 

Convivir y relacionarse con otros bebés o niños y niñas de menor y mayor edad, será una experiencia enriquecedora para tu hijo o hija. 

Los niños y niñas pequeños crean lazos amistosos fuertes alrededor de los 5 años de edad, momento en el que son más conscientes de su entorno. Conforme vaya creciendo, tu hijo o hija empezará a demostrar su afecto a quien considere amigo o amiga a través de los abrazos, pues así le han demostrado cariño sus personas cercanas.

Generar estas relaciones fuera de su círculo familiar le ayudará a confiar en los demás, a fortalecer su autoestima y a desarrollar empatía.

Validado por Andrea Díaz Mendoza.
Psicóloga
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