Alternate Text

La importancia de la hidratación en el embarazo

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios físicos como el aumento de peso, cansancio e hinchazón. Este último es uno de los más notorios en las futuras madres y puede deberse a la retención de líquidos, además está relacionado con la importancia de la hidratación en el embarazo. Si quieres vivir esta etapa en las mejores condiciones y de la manera más sana para tu bebé, pon atención a esta información.

La importancia de la hidratación en el embarazo

Es importante llevar una buena hidratación para lograr el sano término del embarazo y un parto sin complicaciones, además de que esto ayuda a disminuir la hinchazón en la etapa gestacional.

Uno de los grandes beneficios de mantenerse hidratada durante la gestación es el crecimiento sano del bebé. Esto se debe a que tu hidratación tiene efectos directos en el líquido amniótico, que protege a tu hijo o hija de golpes y ruidos del exterior, permitiéndole moverse con facilidad dentro de la pared del útero.

La ingesta de líquidos contribuye a la formación del líquido amniótico en mujeres con oligohidramnios (líquido amniótico reducido). Asimismo, contiene nutrientes que ayudan al buen desarrollo del bebé.

¿Cuánta agua debo tomar en el embarazo?

De acuerdo con el estudio "Hidratación materna para el aumento de volumen de líquido amniótico en el oligohidramnios y volumen de líquido amniótico normal" publicado por la Biblioteca Cochrane de Estudios sobre la Salud, una mujer embarazada deberá aumentar su hidratación en 300 ml diarios, ya sea a través de la ingesta de agua o de alimentos hidratantes.

Por otra parte, el Instituto Agua y Salud de España enfatiza la importancia de la hidratación en el embarazo y recomienda la toma de agua en estas cantidades durante los tres trimestres del embarazo y lactancia: en el primer trimestre sería necesario ingerir entre 2.3 y 2.5 litros por día; en el segundo y tercer trimestre se deben ingerir 3 litros por día y durante la lactancia sería necesario beber al menos 3 litros de agua por día.

Estas cantidades podrían estar sujetas a cambio si la futura mamá reside en ambientes calientes o secos, o si incrementa su actividad física por medio de ejercicios como la natación o el yoga. Esto que requerirá de mayor hidratación para proporcionarle al bebé los nutrientes necesarios para su crecimiento.

Validado por Claudia Cecilia Constantino Robles.
Pediatra
Compartir