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También papá debe tomar ácido fólico para beneficiar al bebé

Es común asociar únicamente la toma de ácido fólico a las mujeres embarazadas, ya que dicha vitamina contiene grandes beneficios para el bebé. Pero, ¿sabías que los hombres también pueden beneficiar a sus bebés mediante la toma de ácido fólico?

El tiempo mínimo para que el consumo de ácido fólico de papá beneficie el desarrollo del bebé, es en los tres meses previos al embarazo. Te explicaremos por qué.  

 

También papá debe tomar ácido fólico para beneficiar al bebé

El ácido fólico o vitamina B9 debe ser consumido tanto por mujeres como por hombres que están en la búsqueda de un embarazo para asegurar el sano desarrollo de la gestación. Se recomienda que su ingesta seas meses antes de concebir para prevenir al futuro bebé de posibles complicaciones congénitas.

Estudios realizados por científicos de la Universidad de California, en Berkeley en los Estados Unidos sugieren que la vitamina B está asociada a la mejora de la fertilidad de algunos hombres.

Cuando el futuro papá consume ácido fólico, esta vitamina fomenta la sana generación y dispersión de los espermatozoides, prolongando su vida al momento de la concepción y aportando nutrientes importantes a sus futuros hijos.

¿Cómo puede papá consumir ácido fólico?

El ácido fólico está presente en alimentos altos en folato como hortalizas de hojas verdes, frutas cítricas y frijoles.

Beneficios del ácido fólico para papás

El consumo de este elemento no solo ayuda a los hombres en temas reproductivos, también aporta beneficios a la salud en general como:

  • Disminución de riesgos de formación de ciertos tipos de cáncer
  • Ayuda contra el Alzheimer
  • Previene los síntomas de la depresión 
  • Evita sufrir enfermedades cardiovasculares y derrames
  • Contrarresta los efectos agresivos de medicamentos que disminuyen el folato (ácido fólico)

Recuerda que mantener una sana alimentación no solo beneficiará la salud de tu futuro bebé. También mejorará la calidad de vida del padre proporcionándole la energía suficiente para realizar las actividades que surjan día con día.

Validado por Beatriz Romo Pardo.
Neuropediatra
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